UNIDAD VECINAL EGABRENSE Y LAS ELECCIONES DEL 23 DE JULIO

He de reconocer que estoy preocupado. El próximo domingo tendrán lugar las elecciones generales que determinarán quiénes gestionarán los destinos de España en los próximos cuatro años, viniendo originada mi preocupación por la posibilidad (espero que se quede sólo en posibilidad y no se haga realidad) de que los partidos de derecha y ultraderecha puedan ser los destinatarios de la voluntad popular. Parece bastante obvio que ninguna fuerza política obtendrá mayoría absoluta, por lo que únicamente caben dos posibilidades: un gobierno de PSOE con SUMAR, hipótesis que ya han confirmado ambas opciones políticas o el conformado por el binomio Partido Popular/ ultraderecha, por mucho que el PP intente actuar como un funambulista, ahora te quiero, ahora te odio; pero todos sabemos (a las pruebas me remito tanto en pactos en ayuntamientos como en diputaciones o comunidades autónomas) que debajo del alambre del equilibrista está el colchón de los nostálgicos del franquismo esperándolos con los brazos abiertos y a los que de ninguna manera harán ascos con tal de alcanzar el poder.

Como no puede ser de otra manera, soy absolutamente subjetivo en mis apreciaciones, pero no encuentro razones de peso para que haya que sustituir al actual gobierno y sus políticas. Así, por ejemplo, nos hablan de un gobierno que ha estado enfrentado continuamente cuando, al menos en mi opinión, me parece incluso deseable que haya confrontación ideológica, pues estamos hablando de fuerzas política distintas, con distinta visión programática, y creo que es muy saludable para la Democracia que se use la dialéctica y el diálogo para consensuar posturas. Lo que no me parecería de recibo es que en un cogobierno el partido más débil realizase continuas genuflexiones ante el más poderoso únicamente a cambio de seguir ubicado en los ámbitos de gestión, eso habría pasado con toda seguridad si el gobierno español hubiera estado conformado por el PSOE y Ciudadanos, tal y como le hubiese encantado a las jerarquías del Partido Socialista (no tanto a sus militantes).

En materia económica, por mucho que se puedan relatar mentiras, medias verdades o inexactitudes (Feijoó dixit), no sólo yo, sino que la inmensa mayoría de las instituciones internacionales aplauden la gestión que se ha llevado a cabo en la creación de empleo, diálogo social, redistribución de la riqueza o gestión de crisis de enorme calado como la del COVID19 o la guerra de Ucrania.

Otro argumento que utilizan quienes pretenden acceder al gobierno español es la política de pactos con “independentistas” y “filoetarras”. Se olvidan de varias cosas, en primer lugar habría que hacer mención a que desde los años 90 tanto PSOE como PP han pactado con los nacionalistas; recordemos, por ejemplo, el famoso “Pacto del Majestic” entre el PP de Aznar y la CiU de Pujol y la no menos famosa sentencia del entonces líder popular afirmando que hablaba catalán en la intimidad. Por otro lado, me parece repugnante que las derechas sigan utilizando a la banda terrorista ETA como dardo de campaña, sin asimilar que afortunadamente ya hace bastantes años que desapareció (nunca se ha valorado en su real dimensión la labor que el Presidente Zapatero realizó para culminar esta anhelada victoria frente al terrorismo). Sin embargo, siguen hablando de acercamiento de presos, omitiendo que Aznar fue quien ordenó el traslado del mayor número de presos etarras a su comunidad autónoma o quien (según sus palabras) autorizó contactos con el movimiento de liberación nacional vasco; y estaba haciendo lo correcto porque había que parar la continua sangría de asesinatos que se producían un día sí y otro también. La mayor parte de la oposición lo apoyó, pero la memoria de la derecha es tan escasa como interesada. Tanto ERC como EH BILDU son partidos legalmente reconocidos y, aunque no se esté de acuerdo con sus ambiciones territoriales, hay que valorar qué es lo que aprueban, qué es lo que apoyan en el Parlamento y hay que reconocer que normalmente están del lado del desarrollo de políticas sociales para toda la ciudadanía española.

Otros argumentos recurrentes hasta la saciedad son la utilización de la conocida como “Ley del sí es sí” como ariete contra las políticas feministas. No conozco prácticamente a nadie que haya leído el texto de esta norma, pero sí a muchas personas que enfatizan sobre lo que escuchan, es decir, sobre los efectos indeseados de reducción de penas para delincuentes con sentencias firmes, efectos que vienen determinados por la unificación de los delitos de abusos sexuales y agresiones sexuales, lo que conlleva (como sucede habitualmente cuando se agrupan dos supuestos penales) la disminución de penas en algunos casos; pero nadie habla del endurecimiento de penas para los abusos sexuales o de las muchas medidas preventivas que recoge esta norma para evitar estos delitos de carácter sexual y que, a mi parecer, es el verdadero objetivo de esta modificación legislativa.

Por último, sin ser exhaustivo, se nos machaca con ese mantra de la derecha que es la reducción de impuestos (para los que más tienen, por supuesto). Sin embargo, la realidad es tozuda. Recordemos que tras una campaña inmisericorde de las huestes de Rajoy reclamando la bajada del IVA al gobierno de Zapatero, cuando llegaron al poder se contradijeron una vez más y subieron este impuesto en prácticamente todos los sectores de la actividad económica (recordemos que se trata de un impuesto indirecto que afecta igualmente a toda la ciudadanía independientemente de sus ingresos, por lo que incide negativamente mucho más en las personas con menos recursos); mientras que a la banca le regalaron una cantidad impúdica de dinero, aunque según el Sr. Rajoy era sólo un préstamo. Este dinero desapareció de los bolsillos de los ciudadanos y nunca más se recuperó.

Unidad Vecinal Egabrense es una formación política absolutamente independiente, que no depende ni económica ni estructuralmente de ningún partido ajeno, pero ser independientes no implica ser neutrales. No podemos ser neutrales ante la tremenda importancia de las elecciones del próximo domingo. Está en juego la posible supresión de derechos sociales, la vuelta a conceptos ideológicos más propios de la España en blanco y negro que de una sociedad del siglo XXI, en definitiva, apoyamos a quienes entendemos que sabrán defender la solidaridad, la igualdad, el reparto de la riqueza, el medio ambiente, la educación y la sanidad pública, en otras palabras, el futuro de nuestros hijos. Y creemos que la fuerza política que puede enarbolar con mayor ilusión y pragmatismo la defensa a ultranza de estos preceptos es SUMAR, por lo que queremos dar a conocer públicamente nuestra apuesta por el proyecto que encabeza Yolanda Díaz.

Manuel Carnerero Alguacil

Portavoz del Grupo Municipal de Unidad Vecinal Egabrense

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