
Todas las personas que componemos Unidad Vecinal Egabrense apoyamos, sin ningún atisbo de duda, a Jenni Hermoso y a todas las mujeres que han tenido que sufrir alguna vez el abuso de poder y el machismo desenfrenado de aquellos hombres que piensan que su estatus jerárquico les permite hacer lo que les venga en gana. El movimiento feminista y la sociedad en su conjunto está dando un ejemplo de dignidad frente a la ominosa actitud de quienes se creen intocables. Desgraciadamente, el fútbol masculino (salvo honrosas excepciones como Borja Iglesias o Héctor Bellerín) sigue sin dar la cara, sin comprometerse, viviendo en un una burbuja tan idílica como falsa. Es imprescindible que los futbolistas salgan de su zona de confort, que alcen la voz ante las injusticias y las desigualdades, que tengan el valor (que sí lo tienen las mujeres) de normalizar su identidad sexual (desgraciadamente, prácticamente ninguno se atreve a «salir del armario», normalizando desigualdades y sentimientos lgtbifóbicos). En definitiva, bravo por las mujeres futbolistas y una reprimenda enorme para los hombres futbolistas por su apatía, falta de compromiso con sus compañeras y con la igualdad de derechos.